Tras estar tras las rejas desde el 24 de octubre de 2024, la exdefensa Ofelia Taitelbaum regresará a casa a partir del miércoles.
Este martes se confirmó la orden judicial para cambiar las medidas de ejecución de la pena contra la exdiputada, quien pasará del penal de Vilma Curling a arresto domiciliario con seguimiento electrónico.
Para ello, Taitelbaum fue trasladado la mañana de este miércoles al Centro de Monitoreo donde le colocaron la respectiva tobillera.
Contra la política hay una pena de 7 años y medio por utilizar un documento falso.
¿Cómo se sostuvo el cambio de medición?
El cambio de entrega de Ofelia Taitelbaum fue confirmado inicialmente por el Ministerio de Justicia, administrador de las prisiones del país.
“La jueza Carla Bonilla Ballestero del Juzgado de Ejecución de Sentencia de San José ordenó cambiar el penal a arresto domiciliario con vigilancia”, detalló la entidad.
El Poder Judicial amplió la información y explicó que la medida se dictó debido a una condición médica que padece Taitelbaum. Los mismos, sostuvieron, no podían ser atendidos adecuadamente en el centro penitenciario.
Se utilizó como apoyo el artículo 486 de la Ley de Procedimiento Penal. Activa la configuración cuando:
- La mujer condenada se encuentre en avanzado estado de embarazo o sea madre de un niño menor de 12 años.
- El condenado tiene más de 65 años. Esto siempre que su personalidad, la naturaleza y modalidad del delito justifiquen la sustitución de la prisión.
- El condenado desarrolla alguna enfermedad física, adictiva o psiquiátrica que sería mejor tratar fuera de prisión. Para ello se requerirán los informes médicos y técnicos necesarios que justifiquen el arresto domiciliario.
- Cuando el condenado encuentre situaciones en la ejecución de la pena que justifiquen la protección del principio de humanidad. Esto siempre que su personalidad, la naturaleza y modalidad del delito justifiquen la sustitución de la prisión.
Taitelbaum y la costurera
El proceso contra Taitelbaum comenzó en 2014. En ese momento, María de los Ángeles Otárola, residente en San Carlos, intentaba asegurarse en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
La institución le informó que se había presentado ante el Ministerio de Hacienda con actividades económicas propias y como declarante del impuesto sobre la renta. Por tanto, no se pudo conceder el seguro solicitado.
Cuando le pidieron más información, explicaron que figuraba como contribuyente desde 2004 por supuestos servicios de «consultoría profesional» a la empresa Beyof, de la que Taitelbaum figuraba como socio, situación que no se correspondía con la realidad.
Durante la cobertura periodística del caso se revelaron llamadas de Taitelbaum a la mujer afectada.
Cuando la investigación se hizo pública, la dirigente cumplía dos meses de su segundo mandato como defensora de Residentes. Renunció días después ante los cuestionamientos.
Tras la sentencia dictada en 2019, un recurso de apelación determinó la necesidad de repetir el juicio sobre tres puntos concretos: el importe de la pena, la posible existencia de tres delitos adicionales y el cálculo del daño al Estado.
El nuevo debate estaba previsto inicialmente para 2022, pero la incapacidad de una de las partes obligó a posponerlo hasta finales de 2024. Posteriormente se fijó fecha en noviembre de 2023 y finalmente el juicio tuvo lugar en enero del año pasado.
Las apelaciones posteriores de esa sentencia no fueron favorables a Taitelbaum.
Sala III confirmó condena
Una vez concluido el proceso ordinario, la última vía disponible para Taitelbaum fue la Sala III, el máximo tribunal en materia penal del país.
El Tribunal Supremo rechazó los argumentos de la defensa el 24 de octubre de 2024 y declaró firme la sentencia.
Ese día se giró orden de aprehensión; Horas después, sin embargo, la propia condenada compareció ante los juzgados de Goicoechea, desde donde fue trasladada al penal de mujeres de Desamparados.
La defensa de Taitelbaum ha presentado en repetidas ocasiones solicitudes de cambio de medida, alegando motivos de salud y edad, que hasta ahora han sido denegadas.

