Con 250 personas a bordo, el tren partió de Salina Cruz, Oaxaca, en la costa del Pacífico, con destino a Coatzacoalcos, estado de Veracruz, en el Golfo de México. «139 personas se encuentran fuera de peligro, 98 heridos (…) y lamentablemente 13 personas perdieron la vida», dijo en un comunicado la Armada de México, que opera el ferrocarril.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, dijo que los heridos se encuentran en hospitales de las localidades de Matías Romero, Salina Cruz, Juchitán e Ixtepec, todas en Oaxaca.
«He dado instrucciones al Secretario de Marina y al Subsecretario de Derechos Humanos del Ministerio del Interior para que acudan al lugar y vean personalmente a las familias», añadió.
Más temprano, la Armada de México reportó 20 personas lesionadas e indicó que el accidente ocurrió «cerca de Nizanda, Oaxaca», cuando se produjo «el descarrilamiento de la locomotora principal» del tren, que estaba integrado por «dos locomotoras y cuatro vagones».
La Marina añadió que estaba trabajando con las autoridades de transporte para «determinar las causas de los hechos» y restablecer el funcionamiento de la línea ferroviaria. Por su parte, la Fiscalía General del país dijo que había abierto investigaciones para conocer las causas del accidente.
“Agentes ministeriales de la fiscalía federal en Oaxaca, así como personal pericial y policial, se encuentran coordinando con autoridades federales y estatales para realizar las investigaciones respectivas”, dijo la Fiscal General Ernestina Godoy en la red social X.
El tren siguió la ruta del llamado Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, que conecta el Golfo de México con el Océano Pacífico y suele transportar carga y pasajeros. Fue inaugurado en 2023.
Esta línea ferroviaria es una de las obras de infraestructura más importantes del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), como parte de una estrategia para impulsar el desarrollo económico del sureste de México.

