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La reunión clandestina con un empresario chino contra el presidente de Perú – Al Día cr

Por Eumar Esaá

Después de sólo 100 días de conducción, sustitución del despedido Dina Boluarteel presidente interino de Perú, jose jeriafronta su mayor crisis entre sospechas de manipulaciones para favorecer a un empresario de origen chino en la adjudicación de contratos sin licitación.

Jerí fue captado en reuniones clandestinas con Zhihua ‘Johnny’ Yang, un empresario que, según medios peruanos, estaría vinculado con el hermano del expresidente Boluarte, Nicanor, quien fue procesado por presuntos actos de corrupción.

El primero de estos encuentros tuvo lugar en un restaurante de comida china, conocido en Perú como ‘chifa’, lo que dio el nombre de ‘chifagate’ al caso, por el que Jerí podría ahora enfrentar una moción de vacancia si tienen éxito los esfuerzos de los parlamentarios de la oposición de izquierda para sumarlo a la larga lista de presidentes destituidos y procesados ​​en su país.

Jerí envió comunicaciones al Fiscal General, Tomás Gálvez Villegas, y al presidente de la Comisión de Fiscalización y Contraloría del Congreso, Elvis Vergara, en las que mostró su disposición a ofrecer las «explicaciones y explicaciones apropiadas» para la «adecuada explicación de los hechos».

Picar y acompañar

El primer encuentro de Jerí con ‘Johnny’ se produjo sobre la medianoche del 26 de diciembre, cuando acudió con su comitiva presidencial y acompañado por el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, pero vestido con un abrigo con capucha para no ser reconocido.

Jerí inicialmente explicó que el propósito de la reunión era planificar los festejos por el día de la amistad entre Porcelana y Perú, previsto para los próximos días.

El segundo encuentro tuvo lugar el 6 de enero en una tienda de hortalizas chinas, también propiedad de ‘Johnny’, donde Jerí llegó luciendo lentes oscuros y una campera de la Fuerza Aérea Peruana.

Cuando Jerí supo que los videos de vigilancia habían sido filtrados a los medios de comunicación y que las imágenes serían mostradas públicamente, Jerí lanzó un intempestivo comunicado en las redes sociales a las 2 de la madrugada del 18 de enero.

El presidente interino admitió en un mensaje grabado que estuvo acompañado de Tiburcio y que actuó mal, aunque negó que estuviera planeando algún negocio ilegal.

La aclaración surgió en respuesta a denuncias periodísticas de que planea otorgar un contrato sin licitación para la colocación de cámaras de vigilancia en unidades de transporte público, como una forma de enfrentar la situación de inseguridad personal que atraviesa el país.

¿Error «juvenil» o trampa deliberada?

El vicepresidente, Ernesto Álvarez, salió en defensa de Jerí, diciendo que fue sorprendido en su buena fe, en una «trampa de elogios, de su juventud», que dijo fue tendida por empresarios que lo demandaron porque estaba excluido de contratos oficiales.

«Me parece que hubo una emboscada. Si revisamos las pruebas, el video es del interior de la tienda y ese control sólo lo puede tener el empresario y su entorno, y esta visita y las demás se fueron filtrando paulatinamente para perjudicarlo», dice Álvarez, en declaraciones al portal diario ‘El Comercio’.

A su vez, el presidente de CongresoEl fujimorista Fernando Rospiglosi, opinó que Jerí tuvo una «actitud equivocada» que él mismo «reconoció en un mensaje a la nación», pero se mostró contrario a la activación de una moción de vacancia.

Rospiglosi recordó que Perú está en medio de un proceso electoral, previsto para el 12 de abril, y que «si alguien encuentra algo ilegal sobre el presidente, por supuesto que tiene todo el derecho a denunciarlo y finalmente procesarlo», pero después del 29 de julio, cuando está previsto el traspaso de mando, para evitar un nuevo vacío de poder.

Con EFE y medios locales