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¿La oposición venezolana, relegada en el rediseño de Estados Unidos para la transición? – Al Día cr

El presidente de los EE.UU. Donald Trump y otros portavoces de su gobierno, como el Secretario de Estado marcorubiono desaprovecharon oportunidades para dejar claro que su actual diálogo re Venezuela Fue con el chavismo liderado por el presidente encargado Delcy Rodriguez.

La oposición venezolana, afectada de diversas formas desde hace meses, no parece formar parte de la ecuación de Donald Trump en una eventual transición hacia la toma de Nicolás Maduroal menos no en el corto plazo.

La fragmentación y los enfrentamientos abiertos entre algunos de sus actores, las intervenciones judiciales de sus símbolos y liderazgos, que arrasaron con el liderazgo natural, y la persecución que surgió tras las elecciones presidenciales de 2024, finalmente debilitaron a buena parte de la oposición en el país caribeño.

La única facción que se ha mantenido activa y relevante, tanto a nivel nacional como internacional, encarnada por María Corina Machado y el candidato que anunció su victoria electoral el 28 de julio de 2024, Edmundo González Urrutiano sólo habría quedado fuera de la narrativa estadounidense en torno a la transición inmediata, sino que incluso habría sido abiertamente desacreditado por Trump.

En su primera referencia a Machado, ganador del Premio Nobel de Paz, Trump la describió como «una dama muy hermosa» pero explicó que no tenía el «respeto» ni el «apoyo» para liderar Venezuela.

En los últimos días, el presidente republicano ha matizado esa primera expresión, anticipando un próximo encuentro con Machado en la Casa Blanca el jueves 15 de enero, mientras marcorubio trazar una hoja de ruta en la que la oposición no tiene por el momento un papel asignado.

El Secretario de Estado se refirió el 7 de enero durante una sesión informativa con el Congresoa un plan de tres pasos para la democratización de Venezuelaque comienza con la estabilización para contener un posible colapso institucional, continúa con la recuperación económica y termina con la transición a un nuevo marco político.

Sólo al final de la segunda fase y a lo largo de la tercera se espera que la oposición desempeñe un papel, que sería esencialmente elegible. Sin embargo, el encuentro entre Trump y Machado dará más pistas sobre si hay o no cambios respecto a este planteamiento.

«Excluir a la oposición significaría que Venezuela avanzaría hacia un totalitarismo apoyado por Estados Unidos, pero ésta no es la evidencia que tenemos», estima el consultor político Raniero Cassoni.

«La oposición está marginada porque no tiene la capacidad de mantener el hilo institucional en Venezuela y garantizar la estabilidad».

Para Casoni, la presión para lograr la liberación de los prisioneros es una señal de que la intervención estadounidense está tomando medidas para cambio de régimen en Venezuela.

Sin embargo, el experto sostiene que la oposición debe avanzar hacia la inclusión en el actual proceso de realineamiento político.

«Inacción, esperar a que Estados Unidos lo integre, sería un grave error», afirma el experto. «Lo correcto es lo que hiciste». María Corina Machadohablar con el unión Europea y países que no reconocen Delcy Rodriguezimpulsar la transición democrática, con fórmulas como la instalación de un consejo de gobierno o la convocatoria de elecciones, para lo que sería necesario un pacto social.

Reconciliación y encuentro para sobrevivir

Hacer posible este encuentro requiere superar la desconfianza y las divisiones que atraviesan la oposición, en gran medida resultado de años de interferencia del poder, que instrumentalizó la necesidad de los actores de la oposición de preservar espacios políticos para fortalecer su propia legitimación en procesos electorales caracterizados por la desconfianza.

Incluso implica reunirse con facciones disidentes del chavismo, para reforzar el mensaje de convertirse en una alternativa definitiva.

«La oposición debe avanzar hacia un pacto entre actores, por muchas diferencias que haya, porque gozan de legitimidad nacional e internacional, pero debe unirse y abrir la plataforma, incluso para que quienes están fuera del chavismo también puedan acordar con ellos un camino hacia la consolidación de ese pacto institucional», dice Cassoni.

Con él coincide la politóloga Betzabeth Jaramillo, quien considera que un paso necesario hacia la reinstitucionalización es el reconocimiento mutuo entre adversarios: «Al país le espera un proceso que no es fácil, que está intentando reconocerse para reconstruir la estructura social».

Cassoni estima que nombres como el del excandidato presidencial Enrique Márquez, recientemente liberado tras un año de prisión, o el excoordinador de la disuelta coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, podrían actuar como articuladores de ese encuentro.

“La legitimidad del soberanía María Corina Machado lo tiene, pero no es una cuestión electoral, es una cuestión de legitimidad institucional y para lograrlo debemos avanzar hacia esa necesaria unidad interna”, dice Cassoni.

Pero el procesamiento sigue desempeñando un papel en la capacidad de la oposición para participar en el proceso en curso. Hombres como Márquez han sido liberados de prisión, pero siguen sujetos al silencio político que mantienen después de salir de prisión.

“En esta primera fase, que implica también un proceso de depuración interna del chavismo, la opresión. Esto lo vamos a ver hasta que haya una reorganización del chavismo en el poder”, estima Cassoni.

La representatividad de los opositores.

Excluida de los medios de comunicación, donde ni siquiera pudo hacer campaña en las últimas elecciones, y limitada a las redes sociales que en algunos casos, como el de X, están bloqueadas en Venezuela, la voz de la oposición se ve particularmente eclipsada.

De esta manera, se daña la representatividad de sus principales figuras, pues en ocasiones ni siquiera son conocidas por sus electores naturales.

Pero Raniero Cassoni recuerda que estos obstáculos no fueron un obstáculo para él. Edmundo González Urrutia consiguió una «voz histórica sin ser famosa».

Otros analistas, como la estratega política y directora ejecutiva de la consultora Elevation Group María Corina Roldán, sí cuestionan la verdadera representatividad de las facciones opositoras, incluida la del propio Machado.

«Ve a Venezuela como una causa democrática, eso es cierto, pero también como una posibilidad para la expansión de la ideología libertaria», explica Roldán. «Cuando empezó el tema de las deportaciones (de Estados Unidos), se perseguía a personas inocentes como si fueran miembros del Tren Aragua y los mandaron al CECOT para que los torturaran, ella nunca dijo nada, lo mismo con el TPS”.

Roldán atribuye este silencio al hecho de que estas medidas estaban «alineadas con la base ideológica de los libertarios», y agrega que «en cierto sentido, Machado es un tipo de líder que antepone la ideología a los intereses de la nación que quiere representar».

Otros expertos, como Betzabeth Jaramillo, creen que es sólo cuestión de tiempo que la oposición tenga un papel que desempeñar en el futuro político de Venezuela: «Una transición normalmente tarda entre seis y 18 meses y no está dirigida por quien permanecerá definitivamente en el poder, sino que busca estabilizar el país. Así funcionará».

El gobierno insistió en definir a los actores adversarios en plural: las oposiciones, como una forma de enfatizar las diferencias entre sus posiciones.

La llamada «oposición moderada», denostada por haber pactado en el pasado acuerdos con los intereses del chavismo, puede jugar un papel importante precisamente por eso: ya tiene un canal de diálogo abierto con los poderosos hermanos Rodríguez, Delcy y Jorge, el presidente de la Asamblea Nacional.

Se les identifica como los arquitectos de las campañas divisionistas que quebraron a la oposición. Por eso los expertos coinciden en que precisamente los moderados, como por ejemplo Henrique CaprilesStalin González o Tomás Guanipa, pueden tender puentes valiosos en el proceso de reinstitucionalización, ayudando así a revivir el protagonismo de la oposición.