Con Carrie Nooten, corresponsal de RFI en Nueva York, y AFP
«Advertimos que cualquier fuerza armada extranjera -especialmente las fuerzas militares agresivas estadounidenses- será objeto de ataque si intenta acercarse o entrar en el Estrecho de Ormuz», afirmó el general Ali Abdollahi, del Comando Central de las Fuerzas Armadas iraníes, en un comunicado difundido por la emisora estatal IRIB.
«Hemos afirmado repetidamente que la seguridad del Estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y que, bajo cualquier circunstancia, cualquier paso seguro debe coordinarse con estas fuerzas», añadió.
Irán ha mantenido un estricto control sobre Ormuz -la clave para el comercio mundial de hidrocarburos- desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán el 28 de febrero.
En represalia, Teherán atacó objetivos en Israel y los países del Golfo.
Trump dijo que la nueva operación marítima, a la que denominó «Proyecto Libertad», era un gesto «humanitario» para las tripulaciones de los numerosos barcos atrapados por el bloqueo en el estrecho, que pueden carecer de alimentos y otros suministros esenciales.
Francia pide cooperación
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, por su parte, pidió una reapertura «combinada» del estrecho de Ormuz entre Irán y Estados Unidos.
«Esta es la única solución que permitirá reabrir el Estrecho de Ormuz de forma duradera, permitiendo la libre navegación, sin restricciones ni peajes», afirmó.
El mando militar estadounidense para Oriente Medio ya ha dado algunos detalles: participarán 15.000 soldados, se desplegarán más de un centenar de aviones para vigilar el espacio aéreo y destructores de misiles escoltarán a los barcos bloqueados. Contrarrestarán los misiles lanzados desde submarinos o desde tierra que Teherán podría intentar lanzar.
Porque el presidente del comité de seguridad nacional del parlamento iraní ya advirtió: cualquier intervención en el «nuevo régimen marítimo» – es decir, el bloqueo impuesto por Irán – será considerada una violación del alto el fuego. Y Donald Trump precisa que Washington responderá con más fuerza si es necesario. Uno de los retos, explica, es abastecer a esos barcos y también a esos 20.000 marineros, que sufren escasez de alimentos.
Trump dijo el domingo que los funcionarios de su administración estaban teniendo «discusiones muy positivas» con Irán. Teherán presentó un plan revisado a Washington, que ya respondió a través de la mediación de Pakistán, como informó anteriormente la diplomacia de la república islámica.
«Lo estamos investigando y formularemos la respuesta adecuada», dijo el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baqai.

