Este viernes 5 de diciembre un grupo de trabajadores del Municipio de Tibás se sumaron a la segunda jornada de paro intermitente.
El malestar surgió porque afirman que esperan esperar cinco meses para un pago retroactivo hasta enero, por un aumento salarial aprobado por el Concejo Municipal.
La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep) indicó que el 70% de los funcionarios se sumaron al movimiento por el descontento con el reajuste del 3,25% que no llega a sus bolsillos.
En ambos días (el primero de ellos este miércoles) no hubo afectación en servicios esenciales, como la recolección regular de residuos, destacó Alejandro Alvarado, alcalde de Tibás.
En otras zonas se produjeron cortes intermitentes porque no se proporcionó atención durante varias horas. En el caso de este viernes, todos los trabajadores regresaron a sus labores habituales desde las 10 horas.
Alvarado recordó a los tibaseños que también pueden realizar consultas a través de la página web del municipio.
La defensa de los derechos.
Henry Varela Carmona es uno de los funcionarios que se sumó al movimiento.
Es presidente de la ANEP municipio del departamento de Tibás. Varela destacó su defensa de los derechos laborales, justificando que el aumento realmente no compensa el aumento de la canasta básica.
«La canasta básica ha subido más del 13%. Lo que pasa es que el Banco Central no lo está validando, pero es increíble que un gobierno esté dando un aumento de 1.500 colones a los trabajadores», afirmó.
«Sólo el bus de Tibás ha subido 120 colones y son más de 3.000 por mes. Ahí va el aumento del costo de vida», agregó.
Varela pidió al pueblo de Tibás apoyar la lucha de este grupo.
Los funcionarios afirman que no se les ha entregado el pago del aumento salarial. (Foto cortesía/Anep).
el freno
Si bien el aumento ya había sido aprobado, el 18 de noviembre el Concejo Municipal aprobó una medida cautelar para frenar el aumento.
La idea es revisar técnica y jurídicamente esa decisión, destacó Alvarado.
“En este momento desde la administración municipal lo que estamos analizando jurídica y técnicamente es la aplicación de este acuerdo, que fue el que dio origen a una propuesta de ajuste salarial para los funcionarios del Municipio”, dijo el viernes el alcalde. El observador.
El alcalde aseguró que ese 3,25% podría significar un gasto anual de entre ¢95 millones y ¢100 millones.
Sin embargo, Varela aseguró que el encargado de Hacienda del Municipio ha demostrado en cuatro ocasiones que no hay afectación económica para el cantón y el municipio.
El sindicalista Albino Vargas señaló al alcalde por dar marcha atrás en lo aprobado anteriormente.
«Cinco meses después de la aprobación, el alcalde dijo ‘no más’. Semejante burla ha hecho estallar el enfado de los trabajadores», escribió en su cuenta «X». Sin embargo, Alvarado lo negó.
«Nunca he dicho como alcalde que no voy a pagar o que voy a pagar. Actualmente simplemente estamos viendo la legalidad de la aplicación de dicho ajuste con el objetivo de proteger las finanzas públicas del municipio atendiendo a la responsabilidad que también tengo como alcalde», respondió.
El alcalde se mostró abierto al diálogo para resolver el conflicto laboral.

