
La cría de hipopótamo rescatada en Tortuguero fue trasladada al centro especializado de La Garita de Alajuela con el objetivo de intentar estabilizarla y reintegrarla al hábitat natural en el Caribe.
Así lo explicó Elena Vargas, Directora Regional del Área de Conservación Tortuguero, quien explicó que la decisión de trasladarlo a Alajuela respondió a criterios técnicos y a las condiciones críticas en las que se encontraba el animal.
«Recibimos el reporte de la comunidad de Tortuguero. Era una cría muy pequeña varada en la arena y golpeada por las olas. La prioridad en ese momento era que el animal sobreviviera», dijo Vargas.
No hay señales de la madre
Según el funcionario, el rescate se produjo en una zona alejada del centro poblado y en condiciones desfavorables, con fuerte oleaje, intensas corrientes y lluvias.
El equipo del parque intentó en primer lugar devolver al animal al mar, pero la cría volvió a encallar. Además, a pesar de varias horas de búsqueda, no fue posible localizar a la madre.
«No sabemos realmente qué pasó. De la madre no se pudo confirmar nada y, ante ese escenario, tuvimos que tomar decisiones para proteger a la cría», explicó.
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¿Por qué este centro de rescate?
Vargas explicó que el Parque Nacional Tortuguero no cuenta con las condiciones ni el personal especializado para atender a una cría de manatí tan joven. Requiere cuidados constantes y atención veterinaria permanente.
«Estamos hablando de un animal que aún depende de su madre, que necesita alimentación especializada y seguimiento continuo. No existen las condiciones en el parque para atender un caso como este», afirmó.
La recomendación de traslado surgió luego de una evaluación conjunta con especialistas, entre ellos un veterinario del Senasa, quienes sugirieron el Centro de Rescate de Vida Silvestre Rescate, un centro con experiencia en el cuidado de crías de vida silvestre.
«El centro de rescate ha confirmado que cuenta con las condiciones necesarias, incluyendo una piscina con agua salobre y la capacidad de brindar alimentación y cuidados durante el tiempo que sea necesario», explicó Vargas.
El traslado aéreo se realizó gracias al apoyo solidario de un hotel de la zona, que facilitó una avioneta, opción que redujo el estrés y riesgos para el animal.
(Foto cortesía/Centro de Rescate de Vida Silvestre Rescate).
Reinstalación
Si bien el traslado al centro de rescate generó cuestionamientos en las redes sociales, el director fue enfático en que el objetivo final siempre es que los animales silvestres regresen a su hábitat natural, cuando las condiciones lo permitan.
“Trabajamos como biólogos, veterinarios y personas dedicadas a la conservación para lograr que los animales puedan regresar a su ambiente natural. Sin embargo, en este caso estamos hablando de una cría que tiene menos de un mes de edad, en una etapa extremadamente vulnerable”, agregó.
Vargas advirtió que al ser un mamífero que depende de la lactancia materna no se puede garantizar su supervivencia, y que el proceso actual se enfoca en estabilizarlo.
«En este momento, lo más importante es que el animal sobreviva y logre adaptarse. Sólo si esto sucede, podremos empezar a pensar más adelante en cómo enseñarle a vivir de nuevo en su hábitat», añadió.
Especies en peligro de extinción
El funcionario también recordó que el manatí es una especie en peligro de extinción, cuyo hábitat natural son las lagunas costeras de las Islas del Caribe, ecosistemas que enfrentan múltiples presiones.
«Las lagunas costeras están sufriendo la sedimentación, la contaminación, el crecimiento de las poblaciones humanas y los efectos del cambio climático, como sequías más prolongadas y reducción de caudales. Todo esto complica la supervivencia de la especie», destacó.
También explicó que los manatíes utilizan tanto las lagunas como el mar para alimentarse y desplazarse, lo que dificulta el seguimiento y la búsqueda de individuos, incluida la madre de la cría rescatada.
«La zona de Tortuguero es grande. Aunque se han realizado patrullajes y se han evaluado diferentes opciones, encontrar a la madre es muy complejo», dijo el director.
Incluso se consultó a especialistas de otros países, como Puerto Rico, donde hay mayor experiencia con esta especie.
Según estas referencias, una madre puede buscar a su cría hasta por tres días, aunque no siempre es posible confirmar estos encuentros.
Ciclo reproductivo lento
Finalmente, Vargas explicó que una de las razones por las que el manatí enfrenta un futuro incierto es su lento ciclo reproductivo.
«Las hembras suelen tener una sola cría y cuidarla durante unos dos años. Este largo proceso hace que la recuperación de la población sea muy lenta», explicó Vargas.
Por el momento, la cría permanece bajo cuidados especializados, mientras las autoridades y el equipo técnico mantienen el objetivo principal de proteger su vida y, si las condiciones lo permiten, algún día regresarla a las lagunas de las Islas del Caribe.
(Archivo de fotografía/observador).

