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Gobiernos afiliados al régimen de Maduro condenan los ataques de EE.UU. – Al Día cr

Rusia, Irán y Cuba encabezan el rechazo al ataque estadounidense de este sábado en el que Nicolás Maduro fue capturado y sacado del país junto a su esposa.

Moscú condenó la acción militar estadounidense, afirmando que no había justificación para el ataque y que la «hostilidad ideológica» había prevalecido sobre la diplomacia.

«Esto es profundamente preocupante y condenable», afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.

Por su parte, Irán, que ha mantenido estrechos vínculos con el chavismo, «condenó enérgicamente el ataque militar estadounidense».

«El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán condena enérgicamente el ataque militar estadounidense contra Venezuela y la flagrante violación de la soberanía nacional y la integridad territorial del país», dijo la diplomacia iraní en un comunicado.

El régimen cubano, aliado histórico del chavismo en la región, condenó el «terrorismo de Estado contra el valiente pueblo venezolano» y contra América, según una publicación del presidente Miguel Díaz-Canel.

El líder cubano pidió una «reacción de la comunidad internacional» contra el «ataque criminal» de Estados Unidos.

En cuanto a Colombia, el presidente Gustavo Petro rechazó los ataques «con misiles» en Caracas y ordenó la movilización del ejército hacia la frontera.

Colombia es este año miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, por lo que el presidente izquierdista llamó a que el organismo se reúna «inmediatamente».

«La libertad avanza»

Contrariamente a estas reacciones, el presidente argentino celebró el anuncio.

» LA LIBERTAD SIGUE VIVA LA LIBERTAD «, escribió el presidente argentino Javier Milei en respuesta a una publicación en un medio que informó sobre el arresto de Maduro.

Desde Europa, el jefe diplomático de la UE llamó a la «contención» en Venezuela tras hablar con el ministro de Defensa, Marco Rubio.

Sobre el Gobierno del socialista Pedro Sánchez, ha afirmado que España está dispuesta «a prestar sus buenos oficios para alcanzar una solución pacífica y negociada a la crisis actual».