

La aceleración de los vientos alisios registrados en Costa Rica durante el mes de mayo son parte de las señales atmosféricas asociadas a la transición al fenómeno de El Niño.
Se ha confirmado a El observador Eladio Solano, jefe de pronósticos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), quien explicó que este comportamiento responde al calentamiento del Océano Pacífico y a las diferencias de temperatura con el Mar Caribe.
«Esta condición es relativamente normal durante eventos de El Niño o cuando se dan condiciones que muestran un panorama que pronto podría ser un fenómeno de El Niño», explicó Solano.
Mayo suele ser un mes de transición entre las estaciones seca y lluviosa, por lo que los vientos alisios suelen disminuir. Este año, sin embargo, el patrón fue diferente.
VER MÁS: El jueves será el día más lluvioso de la semana por paso de onda tropical
Mapa de viento. (Imagen de Windy)
¿Por qué los vientos siguen acelerándose?
Según Solano, la explicación radica en el contraste entre las temperaturas del Océano Pacífico y el Mar Caribe. Esta diferencia genera un gradiente que favorece la aceleración de los vientos alisios.
«El aumento de los vientos se debe a la diferencia de temperaturas, básicamente al calentamiento que se está dando en el Pacífico con no tanto calentamiento en el Caribe», explicó Solano.
Además, los sistemas de alta presión sobre el Atlántico también responden a este patrón.
Cuando estas altas presiones se fortalecen, la presión atmosférica sobre la cuenca del Caribe aumenta y con ella también aumenta la velocidad de los vientos alisios.
«Al tener la presión más alta, también tenemos vientos alisios un poco más altos», añadió Solano.
VER MÁS: Costa Rica fortalece preparación ante posible impacto de El Niño en agua, incendios y agricultura
Pacífico más seco y Caribe más húmedo
El aumento de los vientos alisios no se considera sólo viento. También modifica la distribución de las precipitaciones en el país.
“Esto significa que las lluvias suelen verse obstaculizadas en zonas del Océano Pacífico y el Valle Central y en cambio se fortalecen hacia regiones del Caribe Insular y la Zona Norte del país”, explicó.
Este comportamiento coincide con el escenario proyectado por el IMN para los próximos meses bajo la influencia de El Niño.
Según la más reciente actualización del Instituto Meteorológico Nacional se esperan los siguientes escenarios:
- Para los trimestres junio-julio-agosto y septiembre-octubre-noviembre se estiman déficits de precipitaciones de hasta el 50% en el Pacífico Norte.
- En el resto del Océano Pacífico, Valle Central y Zona Norte Occidental, la reducción de las precipitaciones será de entre 35% y 40%.
A esto se suma un aumento de las temperaturas:
- Océano Pacífico Norte: Podría registrar subidas de entre 1,5 y 2 grados centígrados por encima de lo normal.
- Valle Central, Pacífico Central, Pacífico Sur y Zona Norte Occidental: La subida será de entre 1 y 1,5 grados.
(Imagen Alonso Solano/).
Una transición que ya se siente
El IMN esperaba que los efectos de El Niño se sintieran gradualmente a partir de junio y continuaran durante la segunda mitad de 2026.
Sin embargo, el comportamiento de los vientos alisios muestra que algunos cambios atmosféricos ya comienzan a reflejarse desde mayo.
A esto se suma el retraso en el inicio de la temporada de lluvias, especialmente en regiones como Guanacaste, donde las precipitaciones tardaron más en asentarse.
Solano indicó que el Océano Pacífico Norte fue una de las zonas más afectadas por los persistentes vientos.
“A medida que los vientos alisios se aceleran, las precipitaciones se inhiben por completo en esa zona del país”, explicó.
Además, el patrón actual también ha mantenido más al sur la Zona de Convergencia Intertropical, uno de los sistemas favorecedores de lluvias en el país.
Las lluvias pueden aumentar con la desaceleración de los vientos alisios
El responsable de previsiones explicó que el panorama podría cambiar en los próximos días, con un descenso de los vientos alisios y un aumento de la humedad.
Este cambio permitirá una mayor proximidad a la Zona de Convergencia Intertropical y por tanto una mayor posibilidad de lluvias en varias regiones.
«Lo más probable es que los vientos alisios disminuyan. Es una buena noticia porque también se espera un aumento de la humedad», dijo Solano.
Según el especialista, las condiciones en la atmósfera media y superior también pueden cambiar.
Este ajuste favorecerá más lluvias en el Pacífico, especialmente en el Pacífico Norte, donde el inicio de la temporada de lluvias ha sido más débil.
Fechas de transición a la temporada de lluvias en Costa Rica.

