
Hay quienes nunca han visto un tapir, pero quienes lo conocen comprenden inmediatamente por qué lo consideran sagrado en la cosmovisión Bribri y Cabecar y por qué los científicos lo llaman insustituible.
El tapir es el mamífero más grande del Neotrópico y lo ha habitado durante millones de años. Según el biólogo danta Esteban Brenes-Mora-Mora, su historia evolutiva es tan larga que tiene su propia familia dentro del árbol de evolución de las especies.
Además, juega un papel ecosistémico importante para los bosques de Costa Rica. Estos herbívoros se encargan de “limpiar” el subsuelo, la vegetación cercana al suelo, por lo que controlan el crecimiento de las plantas, diseñan caminos y ayudan a que el bosque crezca sanamente.
En este sentido, la danta también se ha ganado un lugar en lo más alto de la cultura costarricense. Según Brenes-Mora-Mora, para los Bribris, quienes lo llaman Naí, es el símbolo de la sabiduría y representa «todo» para su cultura, pues fue parte de la creación de la Tierra.
«Una de las cosas más interesantes que he aprendido sobre la especie es su valor no sólo como un animal que cubre una gran cantidad de funciones ecológicas, sino también el valor que nos devuelve como humanos y lo que le devuelve al ecosistema», dijo Brenes-Mora.
Aun así, este animal está reduciendo cada vez más su población y está en peligro de extinción, por lo que protegerlos no sólo es relevante para la especie en sí, sino para los bosques y la cultura costarricense.
Donde camina un tapir, crece el bosque. Sus heces esparcen semillas y fertilizan el suelo que dará vida a los árboles del mañana. (Foto cortesía: Esteban Brenes-Mora)
Los diseñadores y protectores de los bosques
Uno de sus aportes más relevantes es lo que están haciendo por los bosques costarricenses y su capacidad para hacerlos aún más grandes. Al ser un gran herbívoro, tiene una enorme capacidad de dispersión de semillas.
«Tienen la capacidad de digerir plantas que otros herbívoros no comen, por el tipo de digestión que tienen. Ya existe un muy buen servicio adjunto a su dieta, que incluye esparcir semillas y abrir espacios para que crezcan las plántulas», explicó Brenes-Mora.
Aunque la cosmovisión bribri los ve como creadores de vida, su percepción no estaba tan alejada de la realidad, pues son una de las pocas especies que pueden esparcir semillas hasta seis centímetros. Entonces defecan a lo largo de kilómetros y el bosque se hace cada vez más grande.
«Defecan a kilómetros de donde la consumen, y esto es muy importante, porque hay teorías ecológicas que demuestran que cuanto más se aleja una semilla de su planta madre, mayores son sus posibilidades de supervivencia», afirmó el biólogo.
El gran tamaño de las dantas hace que por donde caminan dejan un rastro. Estos caminos son utilizados por muchas especies para atravesar los bosques y así esparcir más semillas. Las rutas han dado paso incluso a caminos y senderos humanos.
“Si eliminamos las dantas de un ecosistema, vamos a tener una reacción en cadena que va a cambiar el ecosistema. Y al mismo tiempo, si tenemos eso, nos aseguramos de tener un ecosistema más saludable”, advirtió Brenes-Mora-Mora.
Estos mamíferos también protegen el equilibrio de los bosques. Así como los carnívoros controlan las poblaciones de animales, lo hacen con pequeñas plantas que, en última instancia, pueden afectar la estructura del terreno.
«Cuando tenemos un herbívoro de este tamaño, controlamos las poblaciones de algunas plantas que, sin herbívoros, pueden dominar el ecosistema», afirmó.
Tan importante para el bosque como para la cultura
El valor de los tapires en Costa Rica no se limita a su función ecosistémica. Para las culturas indígenas ha sido considerado sagrado a lo largo de la historia. Tanto los Bribris como los pueblos que hoy viven con tapires en sus calles los ven como una parte importante de su comunidad.
“Es una especie que, además de su rol ecológico, tiene un enorme potencial por su carisma para desarrollar comunidades. No en vano es una de las especies más importantes para los pueblos indígenas de Costa Rica”, enfatiza Brenes-Mora.
Según el biólogo, desde la cosmovisión de los Bribris, el mundo fue creado a partir de un tapir. Además, los indígenas le dijeron que este animal representaba todo para ellos.
«Me dijeron: ‘Para nosotros la danta lo es todo. No podemos clasificar un servicio ecosistémico si la danta no vino del bosque. Ella es el bosque, el bosque no es «naturaleza». Es hogar, identidad, medicina, sabiduría, vida misma. Lo cual me pareció muy interesante», dijo.
Dentro de sus creencias, Naí, como la llaman, es el símbolo de la sabiduría, la vida y la supervivencia. Además, según la tradición, cuando se derramó la sangre de la niña Iriria, que era una danta, a partir de ella se creó la Tierra.
Hoy, en pueblos como Bijagua de Upala, han adoptado a la danta como símbolo de su identidad. Tanto es así que el cantón creó recientemente un emblema con este mamífero, que se presenta a los turistas que visitan la zona.
“Celebramos el Festival de la Danta aquí en Bijagua, y se ha convertido en un proceso para que la gente entienda que la danta les pertenece, que no es un animal ajeno a nadie, sino un animal que pertenece a la comunidad, del cual la comunidad se beneficiará y que además representa su identidad”, concluyó Brenes-Mora-Mora.
Mannetjie de Monte, danto, danta: este animal tiene tantos nombres como países que lo habitan. En Costa Rica se le llama danta, palabra que proviene del portugués y significa cuero grueso. (Foto cortesía: Esteban Brenes-Mora)
Más costarricense que cualquier pueblo
Los tapires han vagado por el neotrópico durante millones de años; incluso coexistieron con el mamut y el perezoso gigante recientemente descubiertos. Según el biólogo, son el remanente de la megafauna que quedó.
«Los tapires no sólo representan todos esos servicios ecosistémicos y valor cultural, sino que como especie contienen millones de años de historia evolutiva y nos enseñan cómo era el pasado. Son remanentes de megafauna, a tal punto que hoy no tienen depredadores naturales», dijo Brenes-Mora-Mora.
Según el biólogo, su importancia evolutiva es tan grande que pertenecen a la lista de especies Evolutivamente Distintas y En Peligro Global (EDGE), ya que su ascendencia es comparable a la de los rinocerontes y los caballos, pero divergió hace millones de años y se convirtió en una familia única llamada Tapiridae.
«Es muy interesante que, si estamos ante una danta, si tomamos una máquina del tiempo, encontraremos dantas. Si retrocedemos 12.000 o 15.000 años, encontraremos dantas. Y si retrocedemos tres millones de años, también encontraremos dantas», reflexionó.
Por estas razones y más, es importante celebrar el Día del Tapir en Costa Rica, ya que nos ayuda a recordar que hay un animal tan esencial para nuestra zona, pero que cada vez está más cerca de desaparecer.

