La carrera de la IA ya no se puede explicar únicamente por qué empresa lanza al mercado el modelo más potente o quién tiene acceso a los chips más avanzados. Esta parte sigue siendo importante, pero no cuenta toda la historia. Está surgiendo una dinámica mucho más amplia para asegurar los recursos necesarios para seguir compitiendo. China está impulsando esta idea con una fórmula que llama “fábricas de tokens”.
En acción. El ejemplo más reciente proviene de Wuxi, una ciudad en la provincia de Jiangsu, en el este de China. Según el Global TimesHonflex y la Zona de Alta Tecnología de Wuxi han promovido allí el primer supernodo informático Huawei Ascend 384 de la provincia. La idea es utilizar esta infraestructura como punto de partida para un despliegue a gran escala destinado a ofrecer al mercado capacidad de IA medida en tokens.
La demanda está creciendo. A medida que más y más aplicaciones utilicen modelos de lenguaje y agentes de inteligencia artificial, alguien deberá proporcionar permanentemente la capacidad de ejecutarlas. Xinhua señala que a finales de marzo de 2026, las solicitudes diarias de tokens en China superaban los 140 mil millones, más de 1.000 veces más que a principios de 2024 y un 40% más que a finales de 2025. Aquí el concepto de “fábrica” cobra un poco más de sentido.
Significado de la etiqueta. En la práctica, los centros de datos de IA ya funcionan como fábricas de tokens. Ejecutan modelos, reciben solicitudes y devuelven respuestas. Lo que cambia aquí no es tanto la naturaleza técnica, sino la forma en que se implementa en un producto industrial. Presenta la potencia informática como algo medible y vendible para aquellas empresas que necesitan IA sin tener que construir ellos mismos toda la infraestructura.
Detallado. Las instalaciones de Wuxi comenzarán con cuatro servidores Huawei Ascend 384. La promesa es crear un clúster de alto rendimiento basado en chips y modelos nacionales. Paralelamente, China Mobile anunció el 17 de mayo que había construido un centro de datos en Hubei para el centro del país con infraestructura de inteligencia artificial desarrollada localmente y una capacidad de computación inteligente de más de 2.200 petaflops.
Una lectura de la soberanía tecnológica. Ambos proyectos se centran en infraestructura china, chips chinos y modelos nacionales. No se menciona la tecnología americana como base de despliegue ni los chips NVIDIA, aunque la compañía americana sigue siendo un referente mundial en hardware de IA y ha jugado un papel muy importante en China. Esta formulación encaja con los esfuerzos del gigante asiático por ganar autonomía en una tecnología estratégica. Las iniciativas también parecen apuntar en esta dirección.
La carrera continúa. Si tomamos el lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 como punto de partida de esta nueva carrera de IA, ha pasado poco tiempo en el calendario, pero han pasado muchas cosas en la industria. Estados Unidos ya no es el mismo actor que era entonces, ni China, y en el medio hemos visto restricciones a las exportaciones, idas y venidas regulatorias, el desarrollo de alternativas nacionales y una presión creciente para asegurar la base tecnológica que nos permitirá seguir siendo competitivos. En este contexto también aparece el concepto de “fábricas de tokens”. Ahora tenemos que esperar y ver si esto aporta algún beneficio real.
Imágenes | con Nano Plátano
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