Un video captado por una cámara trampa en el Área de Conservación Guanacaste (ACG) captó el apareamiento de jaguares en estado salvaje.
Según los expertos, se trata de un comportamiento poco observado y de gran valor para la conservación de la especie.
“Este tipo de registros son posibles gracias a muchos años de esfuerzos en conservación, especialmente en la recuperación del bosque seco y otros ecosistemas”, explicó Alejandro Masís, director del Área de Conservación Guanacaste.
Masís señaló que el aumento de avistamientos de jaguares en diferentes zonas de Costa Rica refleja el impacto positivo de la restauración de la cobertura forestal.
«Cuando se restaura el bosque, las especies que necesitan más hábitat tienen espacio para vivir nuevamente. Esto permite que todo el ecosistema se recupere, incluidos los grandes mamíferos», dijo.
Este proceso, añadió, no ocurre de la noche a la mañana, sino como resultado de esfuerzos sostenidos de conservación a nivel nacional.
Trampas de cámara
Del mismo modo, las cámaras trampa se han convertido en una herramienta clave para el seguimiento de la biodiversidad, permitiendo la observación de la vida silvestre sin intervención humana.
«Se trata de instrumentos que pueden permanecer en el mismo lugar durante largos periodos de tiempo y nos ayudan a identificar zonas de tránsito, disponibilidad de alimentos y comportamiento natural», explicó Masís.
El director explicó que cuantas más cámaras se instalen, más probabilidades habrá de documentar comportamientos inusuales, como la cópula del jaguar.
Incendios forestales
Por otro lado, al inicio de la temporada seca, Masís recordó que los incendios forestales no tienen causas naturales y que siempre están relacionados con la acción humana.
Generalmente de diciembre a abril, en Costa Rica hay un aumento de este tipo de incendios que traen grandes consecuencias sobre la vida silvestre.
«No hay incendios forestales naturales. Siempre hay una mano humana detrás de ellos y es nuestra responsabilidad que se produzcan o no», advirtió.
También enfatizó que la última temporada seca fue positiva en la ACG, con una menor incidencia de incendios, aunque insistió en que esto no debe generar excesiva confianza.
«Más bien, nos motiva a seguir fortaleciendo las campañas de educación y prevención para que esta tendencia continúe», anotó.
accidentes de vida silvestre
Además, otro punto que destaca el director es el movimiento de animales dentro del área de conservación.
«A medida que las poblaciones crecen, las especies vuelven a sus patrones de distribución naturales, que hoy incluyen caminos cruzados», explicó Masís.
«Si bien en Guanacaste no se han reportado ataques emblemáticos a jaguares este año, sí se han registrado casos de ocelotes, osos hormigueros, tolomucos, zorros lampiños y una alta mortandad de anfibios», destacó.
También enfatizó que muchas veces solo se ven los animales más llamativos, pero las muertes de anfibios en las carreteras son muy significativas.
Masís enfatizó que el país mantiene un retraso en la implementación de pasos de vida silvestre adecuados.
«Los escalones deben ser anchos, de al menos 100 metros de ancho y continuos. No simples pasillos pequeños que no cumplen su función. Esto es algo en lo que estamos rezagados y en lo que hay que pensar en los próximos años», afirmó.
A pesar de los avances en conservación, la caza ilegal sigue siendo una amenaza en el Área de Conservación de Guanacaste.
“Lamentablemente aún se presentan casos, pero gracias al trabajo de los equipos de protección y las alianzas con la Fuerza Pública, Policía de Fronteras y Guardia Costera hemos logrado reducir estos delitos”, afirmó el director.

