La adherencia a los planes nutricionales sigue siendo uno de los principales desafíos en la atención de la obesidad en Costa Rica.
Según un estudio de la Universidad Hispanoamericana se determinó que sólo 9 de 135 mujeres logrado completar el proceso de seguimiento indicado por los especialistas, que difícilmente equivale a 6,67% de los participantes.
El análisis liderado por la nutricionista Abigail Umaña se realizó en mujeres adultas con obesidad atendidas en consultorios ambulatorios y confirma que mantener el tratamiento es mucho más difícil que iniciarlo, incluso cuando existe apoyo profesional.
«La adherencia es uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la obesidad y sigue siendo uno de los mayores retos en la práctica clínica», advierte Umaña,
«Además, la obesidad no se trata con dietas extremas, sino con constancia y apoyo. La nutrición clínica no son sólo números, es esperanza, apoyo y transformación», añadió.
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¿Por qué es tan difícil mantener el tratamiento?
Según el estudio, hay un conjunto de factores que influyen directamente en el cumplimiento. Algunos de los más comunes son:
- Expectativas poco realistas
- Desmotivación
- Ansiedad
- Problemas emocionales
- Baja autoestima
- Sensación de fracaso ante pequeños contratiempos
- Problemas de organización y hábitos diarios.
- Falta de apoyo social o familiar.
Todos estos elementos hacen que la persona interrumpa el proceso antes de lograr un progreso significativo.
«El proceso de pérdida de peso no es lineal ni está exento de frustración. Esto puede generar una espiral de desmotivación que lleve al abandono», indica la investigación.
(Archivo de fotografía/observador).
Desafío nacional
La obesidad ya no representa solo un factor de riesgo, en Costa Rica cobró la vida de 119 personas en 2024, según el “Informe de Comportamiento de Obesidad en Costa Rica” del Ministerio de Salud.
Mientras que la investigación destaca que esta baja adherencia coincide con un patrón nacional observado en los servicios de salud pública.
Entre los años 2020 y 2023, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene un 124% de aumento del ausentismo dentro de las citas relacionadas con Nutrición y Medicina-Nutrición.
Asimismo, entre los planes nutricionales, aquellos que moderaron el consumo energético fueron los más sostenibles. El estudio determinó que los rangos de déficit calórico con mejor cumplimiento fueron:
- 101 a 300 kilocalorías
- 301 a 500 kilocalorías
En cambio, los déficits más ajustados mostraron menos continuidad.
Intervención urgente
El Ministerio de Sanidad ha advertido que la obesidad debe dejar de abordarse únicamente como una cuestión de hábitos individuales.
Ante esto, llaman a fortalecer la vigilancia nutricional, aplicar intervenciones diferenciadas por género, edad y región, y promover políticas públicas que promuevan ambientes saludables.
«Se requiere coordinación interinstitucional para fortalecer acciones y promover una vida activa y hábitos alimentarios saludables desde la primera infancia hasta la edad adulta», afirmó el ministerio.
La obesidad se asocia con múltiples enfermedades crónicas, pérdida de calidad de vida, discapacidad y mortalidad prematura.

