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Tras la intervención de Trump, las relaciones entre Cuba y Venezuela entran en territorio inexplorado – Al Día cr

Estados de Whatsapp, Historias de Instagram, Publicaciones de Twitter: «Honor y Gloria» se puede leer en varios relatos cubanos. Comparten publicación que rinde homenaje a los 32 compatriotas fallecidos el sábado 3 de enero en la operación de Estados Unidos que destituyó a Nicolás Maduro del poder en Venezuela.

Las víctimas iban desde coronel hasta soldados y tenían entre 26 y 67 años. Una primera fila física acompañada de otra virtual, con mensajes simultáneos del presidente Miguel Díaz-Canel y del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, mientras se producía la invasión.

Desde La Habana destacan la dedicación de los casos hasta el final, e incluso en la protesta que se desarrolló en la Tribuna Antiimperialista convocada el mismo sábado, Díaz-Canel aseguró que están dispuestos a darle a Venezuela «hasta su propia sangre».. Esta fue una primera referencia a lo que ya había sucedido en Caracas.

Sin Maduro, ¿continuará la alianza entre chavismo y castrismo?

Relaciones entre Cuba y Venezuela Están entrando en territorio desconocido. Por el momento, todo parece seguir igual: el nuevo presidente, Delcy Rodríguez, firmó un comunicado del gobierno venezolano en homenaje a los 32 cubanos asesinados. Pero además del homenaje, tampoco hubo ningún anuncio del cese de la cooperación energética con la isla, ni de la expulsión de las misiones cubanas en territorio venezolano.

Tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que administrarán Venezuela, No está claro hasta qué punto esto se cumplirá. Tampoco se sabe cuál será el camino de Venezuela en las relaciones con sus principales socios desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999.

El analista político y exdiplomático cubano Carlos Alzugaray, en conversación con France 24, no tiene claro el rumbo hacia la reconstitución del gobierno venezolano:

«Es difícil predecir qué hará Delcy. Nada de lo que ha dicho nos lleva a suponer que habrá algún cambio o que no lo habrá».

Según el analista internacional Arturo López-Levy, es necesaria una presencia militar en la zona para controlar Venezuela como afirma Washington. En una entrevista con France 24, dice que en las relaciones asimétricas del siglo XXI no se puede quitar la agencia a los países más débiles: «Esta historia supone un poder omnipotente de Estados Unidos en Venezuela del que no hay evidencia. Está controlado por el chavismo. Entre Venezuela y Cuba». Sin embargo, admite que lo ocurrido significará un ajuste del mensaje y del accionar venezolano, pues fue «humillante» para el chavismo.

Bloqueo naval a la entrega de petróleo venezolano a Cuba

Tras la caída de la Unión Soviética y del campo socialista europeo en 1991, Cuba ha entrado en una de sus mayores crisis, conocida como período especial para tiempos de paz. Una década compleja que se alivió con la llegada al poder del chavismo.

En 2000, Hugo Chávez y Fidel Castro Firmaron un acuerdo para la entrega de 53.000 barriles diarios de petróleo desde Venezuela a Cuba, cifra que en el mejor momento de las relaciones superó los 90.000 barriles. A cambio, Cuba envió a más de 200.000 ciudadanos en misiones de cooperación en áreas como médica, educativa, deportiva y de seguridad.

En los últimos años los envíos de petróleo han disminuido, siendo especialmente destacables los años 2024 y 2025, con una media aproximada de 27.000 barriles entre enero y octubre, según datos de Reuters.

Pero más allá de los datos y la voluntad, López-Levy cree que Estados Unidos ha construido un muro entre ambos países, sobre todo después de el despliegue naval en el Caribe y en concreto con la presencia del portaaviones Gerald R. Ford. Esto provoca un estrangulamiento en la adquisición de petróleo en Cuba que ha llegado en flotas fantasma sancionadas por Estados Unidos como consecuencia de las sanciones; Ahora estos barcos también están siendo perseguidos.

El efecto es devastador: «No hay nadie que pueda sustituir el petróleo venezolano. Debe venir de un conjunto de acciones que el gobierno cubano no puede estructurar en el corto plazo, y ahí radica el drama geopolítico», afirma López-Levy, quien ve la única alternativa al crudo venezolano es el desafío de China y Rusia a Estados Unidos enviando petróleo a Cuba con su flota.

Alzugaray lo considera Podría surgir una alianza chino-rusa que incluya a Irán, México y Brasil para ayudar al gobierno cubano con el suministro de petróleo. A su juicio, las alternativas para Cuba son pocas y la sensación en el exterior es que no se han tomado decisiones internas para buscar alternativas:

«El gobierno cubano parece incapaz de adoptar políticas que le ayuden a sí mismo, según la percepción de otros»

La Revolución, amenazada

Cuba se encuentra en una situación económica crítica con frecuentes cortes de energíabaja productividad, migración masiva y declive en sectores clave como el turismo.

Después del deshielo de las relaciones con Estados Unidos en 2015, bajo la administración Obama, Llegó la primera administración Trump y un endurecimiento de las sanciones y el embargo económico. A eso se sumó la pandemia de Covid-19 y una administración de Biden que mantuvo las políticas del republicano prácticamente sin cambios.

Con la actual era Trump, las sanciones se han endurecido y lideradas por el Secretario de Estado, Marco Rubio, descendiente de cubanos y cuyo principal objetivo es la caída del gobierno socialista. De hecho, en la rueda de prensa posterior a la operación contra Maduro, Trump y Rubio coincidieron en que los focos llegarán a La Habana y cuentan con el colapso económico cubano cuando deje de llegar el petróleo venezolano.

Alzugaray cree que la actual administración debe tener planes para derrocar militarmente al gobierno cubano, pero ese es un riesgo que los militares estadounidenses no quieren correr. Sin embargo, considera que la situación en la isla es peor que en el período especial, tras la caída del mundo soviético. «Mucho más, tanto a nivel internacional como sobre todo a nivel interno, ya que el Gobierno no tiene el apoyo y la confianza que tenía en ese momento. Incluso entonces salimos de una situación relativamente buena. Ahora salimos de una situación en la que la crisis de los años 90 nunca fue superada».

Para López-Levy, el gobierno cubano no corre un riesgo similar desde la crisis de los misiles de 1962, cuando Estados Unidos impuso un bloqueo naval a la isla con el pretexto de impedir la llegada de armas desde Rusia. «El declive es un escenario notable, aunque no digo que sea el más probable», afirma, pensando que el porcentaje de un cambio de régimen es mayor que nunca. «En el pasado, la posibilidad era inferior al 10%». Con los últimos acontecimientos: «ahora está por encima del 25%».