

El Ministerio de Transporte ha anunciado por 153,6 millones de euros la variante de Jaca, último gran obstáculo político y técnico para la finalización del enlace de la autopista entre Pamplona y el corredor hacia Cataluña. Con estas obras aprobadas tras años de oposición vecinal, Aragón está cerca de completar su ruta alternativa al Ebro a través de los Pirineos.
Por qué es importante. Durante décadas, la variante de Jaca fue el eslabón más complicado de esta infraestructura. Gran parte de la comunidad estaba en contra del proyecto Por el trabajo, el ruido y las molestias que provoca, no en vano. En este sentido, la licitación representa que se ha eliminado el obstáculo legal y social que obstaculizaba el proyecto. A partir de ahora todo será cuestión de construir.
Conexiones. La variante consiste en una nueva ruta de 8 kilómetros de longitud que rodea la localidad de Jaca y conecta la A-21 (Autovía del Pirineo) con la A-23 (Autovía del Mudéjar). Este tramo desviará el tráfico de media y larga distancia que actualmente cruza las carreteras N-330a y N-240 por el centro de Jaca, donde la velocidad está limitada a 50 km/h y existen numerosos cruces y pasos de peatones.
Detallado. La obra superior dos vías de dos carriles separados por una mediana de diferente ancho, tres nudos principales de circulación (Jaca Este, Norte y Oeste), tres viaductos, cinco pasos superiores y un simulacro de túnel de 200 metros de longitud en la zona hospitalaria. Según el Ministerio de Transportes, el proyecto incluye medidas de integración ambiental como la revegetación de taludes, la corrección del efecto barrera con especial atención al Camino de Santiago, vallas cinegéticas para impedir el acceso de la fauna y la protección contra la contaminación acústica.
El ajuste del rompecabezas. Con la licitación de la variante de Jaca, Aragón prácticamente tiene solucionado su corredor pirenaico. En los próximos meses se inaugurarán los 8,7 kilómetros que conectan Sabiñánigo Este con Sabiñánigo Oeste, en 2026 abrir otros 11 kilómetros entre Lanave y Sabiñánigo. Sólo queda un tramo de unos 12 kilómetros entre el Puente de la Reina en Jaca y la A-21 en Navarra, para el que ya se ha adjudicado el diseño del proyecto, aunque las obras no comenzarán antes de 2030, según afirma ellos cuentan a partir de 20 minutos.
Entre líneas. Este eje está formado por la A-21, A-23 y A-22 (Huesca-Lleida). una alternativa estratégica al corredor del Ebroque normalmente se encuentra saturado en el trayecto entre Navarra, Aragón y Cataluña. En este sentido, el proyecto tiene como objetivo mejorar la estructura territorial de Aragón y reducir la presión sobre otras carreteras en momentos críticos, como los fines de semana durante la temporada de esquí o los puentes, cuando la región suele sufrir retrasos de varios kilómetros.
¿Y ahora qué? El plazo de ejecución de la variante de Jaca dependerá de la adjudicación y del ritmo de obra, pero el hecho de que ya exista una licitación es un alivio para todos los que han estado buscando dicha conexión. Una vez finalizado este tramo y los restantes tramos pendientes en la zona de Sabiñánigo, el proyecto del Pirineo Aragonés será una realidad práctica a la espera de la conexión con Navarra.
Foto de portada | Ministerio de Transporte
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