Los habitantes de Concasa, en San Rafael de Alajuela, lamentan que la medida determinada por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) afecte a los patos que consideran «domesticados» y que viven desde hace años allí, en un lago artificial.
Sinac lo reiteró el martes Los 90 patos que viven en este hábitat no deben ser alimentados. Esto se debe a que estos animales se consideran parte de la vida silvestre.
“La medida aplica para todas las especies silvestres, incluso las que llaman especie domesticada o, bueno, las llaman de diferentes maneras. Pero en realidad también son silvestres”, dijo Juan Pablo Vásquez, coordinador regional del programa de vida silvestre del Sinac.
Esta especie en referencia es la Cairina moschata domesticus, que es la variante doméstica del pato criollo o pisado, cuya especie silvestre es Cairina moschata.
La forma silvestre se conoce en Costa Rica y gran parte de América como pato criollo o pato salvaje. la subespecie doméstico Corresponden a monstruos domesticados por el hombre.
Los indígenas domesticaron estos patos mucho antes de la llegada de los europeos. Luego se extendió como ave a Europa, Asia y África.
Bajo este argumento, Silvia Valverde, vecina de Concasa, indica que estos patos no deben considerarse salvajes y por tanto deben permitir que sean alimentados por los vecinos del apartamento.
Ella insiste en que no alimentarlos sólo provocará la muerte de los animales.
Polémica por el pijije o patos piche
Valverde opina que la medida no sólo es «injusta», sino que indica la desaparición de los patos «domésticos», pero no de los pijijes o piches.
A diferencia del pato criollo (Cairina moschata), que tiene una versión “mansa”, los pijijes no tienen forma doméstica, no son aves de corral y son silvestres bajo la protección del Sinac.
La vecina explicó que estos patos no son residentes del lago artificial, sino que llegan de forma esporádica. Pero Vásquez del Sinac no piensa lo mismo.
“Los habitantes de Concasa tienen la costumbre, según tengo entendido desde hace tiempo, de alimentar a los animales que allí se encuentran. No hablamos sólo de los patos que llaman domesticados, sino también de otras especies.
«La Ley N° 7317 de Conservación de la Caza y su Reglamento N° 40548-Minae establecen que está prohibido alimentar a la caza. Por lo tanto, queda claro que no se puede proporcionar alimento a la caza», explicó a este medio la semana pasada.
El funcionario del Sinac insistió en que los patos y otros animales del lago Concasa «no morirán de hambre».
«Es importante resaltar que la ley establece que los animales, incluso aquellos criados en cautiverio y que provienen de especies silvestres, no eliminan su condición de silvestres, es decir, permanecen silvestres», enfatizó.
Vecinos no descartan llevar el caso a los tribunales
Valverde insiste en que los patos viven en el lago desde hace «20 años», que era su único hábitat y que no conocen otro lugar.
«Llegaron allí cuando el promotor vendió las propiedades, las primeras propiedades. Ellos crean el lago y, por supuesto, traen los patos. Están en un lago artificial.
«Y nuestros vecinos de buen corazón los cuidaban. Incluso nos organizamos con una cuota mensual para no dejarlos desprotegidos. Pero llega el Sinac y de repente dice que son animales salvajes», dijo.
Sostiene que los animales «no tienen nada que comer, no tienen nada».
«¿Qué va a pasar con estos patos? No son salvajes. Nunca han volado. Así que los estamos alimentando en secreto porque no los vamos a dejar morir», añadió.
El vecino adelantó que la comunidad no descarta elevar el caso a las autoridades judiciales y que ya están recibiendo asesoría de abogados especialistas en derecho ambiental.
«Porque ya es un abuso. Yo siento que es un abuso. Estos patitos llevan toda la vida aquí, en una zona urbana, y creemos que no se está velando por su bienestar», anotó.

