Con el corresponsal de RFI en Bruselas, Pierre Benazet
En la mayoría de los países de la Unión Europea, el aborto es una práctica generalizada. Sin embargo, esto sigue siendo en gran medida problemático, si no casi imposible, en un pequeño número de Estados miembros.
Una respuesta positiva pero tímida
Una petición ciudadana denominada «Mi voto, mi elección» recogió 1,2 millones de firmas para pedir a la Unión Europea una dotación económica para ayudar a las mujeres que no tienen acceso a un aborto legal y seguro.
Esta iniciativa ciudadana recibió luz verde del Parlamento Europeo en diciembre de 2025 y de la Comisión Europea el 26 de febrero de 2026. La respuesta fue positiva, pero por debajo de las expectativas de los peticionarios.
La Comisión dio luz verde a los 27 estados miembros para utilizar fondos del Fondo Social Europeo para apoyar a las mujeres que buscan abortar. Los Estados podrán utilizar estos fondos en beneficio de sus propios ciudadanos, así como de otros países de la UE.
«Precedente político»
La comisaria de Igualdad, Hadja Lahbib, considera que se trata de un importante paso adelante y estima que esta decisión permitirá a todas las mujeres europeas beneficiarse de un aborto seguro.
Sin embargo, la Comisión reconoció que el Fondo Social Europeo, al que se asignan 20.000 millones de euros cada año, ya podría apoyar iniciativas relacionadas con la salud. De hecho, esta es la primera vez que se menciona explícitamente que el aborto es elegible.
La plataforma «Mi voto, mi elección» celebró lo que consideró un «precedente político», aunque no hubo nueva financiación y aunque la Comisión reafirmó su neutralidad. La Comisión Europea recordó que su competencia respecto a los Estados miembros es limitada, mientras que el acceso al aborto está disminuyendo en Italia y está muy limitado en Polonia y Malta.

