Ciencia y tecnología

Europa acaba de dar un giro de 180 grados en su política nuclear y dejar a España completamente fuera de juego – Al Día cr

El escenario no podría ser más tenso. Respectivamente una declaración oficial des Agencia Internacional de Energía (AIE)La crisis en Oriente Medio y el bloqueo del Estrecho de Ormuz han deteriorado los mercados del crudo hasta tal punto que están obligando a liberar reservas de emergencia.

En medio de este clima de urgencia, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha roto un tabú histórico. Durante la cumbre sobre energía nuclear en París, von der Leyen entonó el “mea culpa” continental.: “Europa ha cometido un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones”.

El diagnóstico de Bruselas. Respectivamente ola alemanaseñala que los precios de la electricidad en Europa son “estructuralmente demasiado altos” y obstaculizan la competitividad. En 1990, un tercio de la electricidad de Europa procedía de la energía nuclear; hoy es sólo el 15%. De hecho, la ex comisaria de Energía Kadri Simson advirtió de un “problema grave” Lo que significará para Europa cerrar 98 reactores nucleares en el corto plazo sin un apoyo sólido.

200 millones de euros por el átomo. Para corregir este “error”, Von der Leyen ha puesto sobre la mesa 200 millones de euros procedentes del sistema de comercio de emisiones de la UE. Pero aquí debemos hacer una parada fundamental para entender el debate: este dinero no está destinado a la construcción de macrocentrales nucleares tradicionales tal como las conocemos, sino a pequeños reactores modulares (SMR).

No es nuclear como lo conocemos. ¿Qué tan detallado? radiotelevisión española (RTVE), la nueva estrategia pretende reducir los riesgos para los inversores privados y crear “zonas de pruebas regulatorias” para que estos SMR puedan estar operativos a principios de la década de 2030. Este matiz elimina gran parte del ruido actual: España está cerrando reactores tradicionales de primera y segunda generación cuya vida útil se ha agotado. La UE no se centra en revivir este viejo modelo, sino más bien en financiar tecnología SMR que aún no es comercialmente viable a gran escala.

Francia: soberanía en el atril, proteccionismo en la frontera. El gran ganador de este cambio es Emmanuel Macron. Con motivo del 15º aniversario de Fukushima, el presidente francés defendió en París que la energía nuclear era el escudo de Europa contra el chantaje de los hidrocarburos. Sin embargo, detrás de este discurso se esconde una feroz estrategia proteccionista, ya que Francia actúa como un “enchufe” eléctrico. Mientras Alemania paga más de 100 euros/MWh por la electricidad y España y Portugal registran precios nulos o negativos debido a su enorme producción eólica y solar, Francia bloquea las líneas de conexión de los Pirineos.

París debe rentabilizar a toda costa una inversión de 300.000 millones de euros en su parque nuclear. Abandonar la energía solar ibérica presionaría los precios. Gracias a este muro, Francia batió su récord al exportar 92,3 TWh a sus vecinos del norte, embolsándose 5.400 millones de euros, al tiempo que criticó el modelo español como “inestable”.

Y la situación en España. Por un lado, la península es el sustento del gas en el continente. Gracias a sus siete plantas de regasificación, el país tiene el 35% de la capacidad de almacenamiento de GNL de la UE. Pero esta fortaleza se ha topado con un obstáculo diplomático. Tras la negativa del presidente Pedro Sánchez a apoyar la ofensiva militar en Irán (bajo el lema “No a la guerra”), Estados Unidos ha amenazado a España con un embargo comercial. Teniendo en cuenta que EE.UU. suministraba el 44,4% del gas de España en enero de 2026, las consecuencias podrían ser importantes: los analistas predicen un aumento de hasta el 18% en la factura del gas y del 17% en la electricidad.

Para escapar de esta dependencia de los combustibles fósiles y no desperdiciar energía renovable cuando los precios caigan a cero, España ha activado un plan de choque silencioso. En un solo mes (enero de 2026), España conectó a la red 57 megavatios de baterías, más que en los tres años anteriores juntos, y se prepara para almacenar su energía más barata.

¿El declive de la agenda verde? El cambio de Von der Leyen no sólo es enérgico, sino que también tiene un profundo significado político. En una columna de opinión En el paisEl periodista Claudi Pérez acusa al presidente de la Comisión de haber inyectado un “virus trumpista” en la UE. Al decir que Europa “ya no puede ser la guardiana del viejo orden mundial”, Bruselas está dejando en un segundo plano la agenda verde y el orden internacional basado en reglas y presionando por una visión más militarista y desreguladora. Esta insatisfacción quedó evidenciada por la protesta de los activistas de Greenpeace que invadieron la cumbre de París gritando: “La energía nuclear alimenta la guerra”.

Europa está atrapada en una contradicción insostenible: derrochar dinero público en promesas nucleares para la próxima década, asumir los riesgos del uranio extranjero mientras bloquea sus fronteras del sol y los vientos del sur que ya producen energía barata.

Imagen | Servicio audiovisual Y clic gauche

| A España y Portugal les gustaría compartir la energía “gratuita” que están produciendo estos días. El problema es Francia.