Noventa patos de la especie pijije o piche, originarios de Costa Rica, están en el centro de la polémica entre el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) y los vecinos del departamento Concasa, ubicado en San Rafael de Alajuela.
La institución no sólo declaró que estos animales son salvajes, sino que también ordenó que no sean alimentados.
Juan Pablo Vásquez, coordinador regional del Programa Fauna Silvestre del Sinac, explica El observador que estos patos no son animales domésticos. Por ello, enfatizó, tienen la capacidad de buscar alimento, como lo hacen el resto de especies silvestres.
Sin embargo, vecinos del condominio, como Silvia Valverde, lamentan la medida adoptada por el Sinac.
Ella afirma que el único hábitat que conocen los patos es un lago artificial ubicado dentro del complejo de viviendas. Desde su llegada hace muchos años, la alimentación es responsabilidad de los vecinos, indicó.
Jorge Zamora, perito veterinario de la Dirección Regional Occidente del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), dijo a este medio que el 15 de enero se realizó una visita a Concasa.
En su informe se «confirma que los animales mencionados son ejemplares de caza». Entre ellos no sólo hay 90 patos, sino también tortugas, un caimán e incluso garzas reales.
Zamora indicó que el abordaje integral de estos animales queda en manos del Sinac. Añadió que la institución «sigue disponible para orientar a los ciudadanos en el marco de sus competencias».
¿Qué pasará con los patos?
Por el momento, Vásquez dijo que no se modificará la medida adoptada por la Dirección Regional de Alajuela para impedir que sean alimentados.
“Los habitantes de Concasa tienen la costumbre, según tengo entendido desde hace tiempo, de alimentar a los animales que allí se encuentran. No hablamos sólo de los patos que llaman domesticados, sino también de otras especies.
«La Ley N° 7317 de Conservación de la Caza y su Reglamento N° 40548-Minae establecen que está prohibido alimentar a la caza, por lo que queda claro que no se puede proporcionar alimento a la caza», explicó.
La vecina de Concasa informó que la empresa administradora del condominio recibió una amonestación formal indicándole que debe cumplir con la orden. No hacerlo tendrá consecuencias legales. Este punto fue confirmado por Vásquez.
El funcionario del Sinac insistió en que los patos y otros animales del lago Concasa «no morirán de hambre».
«Es importante resaltar que la ley establece que los animales, incluso aquellos criados en cautiverio y que provienen de especies silvestres, no eliminan su condición de silvestres, es decir, permanecen salvajes», enfatizó.
El funcionario del Sinac insistió en que los patos y otros animales del lago Concasa «no morirán de hambre». Los vecinos creen que van a morir. (Foto cortesía de Silvia Valverde/).
Malestar vecinal
Por otro lado, Valverde insiste en que los patos viven en el lago desde hace «20 años», que era su único hábitat y que no conocen ningún otro lugar.
«Llegaron allí cuando el promotor vendió las propiedades, las primeras propiedades. Ellos crean el lago y, por supuesto, traen los patos. Están en un lago artificial.
«Y nuestros vecinos de buen corazón los cuidaban. Incluso nos organizamos con una cuota mensual para no dejarlos desprotegidos. Pero llega el Sinac y de repente dice que son animales salvajes», dijo.
Sostiene que los animales «no tienen nada que comer, no tienen nada».
«¿Qué va a pasar con estos patos? No son salvajes. Nunca han volado. Así que los estamos alimentando en secreto porque no los vamos a dejar morir», añadió.
El vecino adelantó que la comunidad no descarta elevar el caso a las autoridades judiciales y que ya están recibiendo asesoría de abogados especialistas en derecho ambiental.
«Porque ya es abuso. Yo siento que es abuso. Estos patitos han estado aquí toda su vida, en una zona urbana, y creemos que no se está velando por su bienestar», afirmó.
¿Qué son los animales domésticos y cuáles son salvajes?
Según el Senasa, los animales domésticos son aquellos que conviven con las personas y reciben atención, protección y cuidado de la salud.
Además, no están considerados dentro de la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, ya que forman parte de procesos históricos de domesticación.
Los ejemplos comunes incluyen mascotas, como perros, gatos, hámsteres, conejos, cobayas y aves ornamentales.
También animales de producción o de granja, como vacas, toros, cabras, cerdos, ovejas, caballos, burros y búfalos, así como aves de corral, incluidos pollos, gallos, patos y gansos.
Senasa también explica que los animales salvajes o exóticos que no han pasado por un proceso de domesticación histórica no pueden ser considerados animales domésticos o mascotas, incluso cuando viven en ambientes humanos.
En materia de responsabilidades, el traslado de animales domésticos -especialmente perros y gatos- requiere de certificados sanitarios emitidos por un médico veterinario y avalados por el Senasa.
De igual forma, sus propietarios deberán garantizar alimentación, alojamiento y atención médica adecuada, de acuerdo con la normativa vigente.

