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Ataques de perros dejan muerte y varios casos críticos en CR – Al Día cr

El ataque de un perro que se cobró la vida de un joven de 23 años este jueves en Cutris de San Carlos se suma a otros casos graves que ha atendido la Cruz Roja en los últimos años.

Según datos proporcionados por la institución, este año hubo cuatro casos de atención y un fallecimiento, siendo el caso de este jueves.

Los casos son:

  • 3 de febrero: un menor de 6 años y un adulto con heridas leves, el caso se desarrolló en Pavas.
  • 3 de febrero: Joven de 18 años en estado crítico, el caso tuvo lugar en Atenas.
  • 26 de febrero: Una mujer en estado de urgencia, un joven está muerto, ocurrido en San Carlos.

Estas cifras casi llegan al total de 2025, según la Benemérita, el año terminó con cinco casos críticos y la muerte de un hombre de 55 años en Pérez Zeledón.

Mientras que en 2024, nueve personas fueron atendidas en estado crítico y no hubo muertes.

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Casos en diferentes regiones

Por otro lado, datos de Cruz Roja muestran que los ataques se dan en diversas zonas del territorio nacional, sin concentrarse en una sola provincia.

En 2024, los casos críticos se distribuyeron en comunidades como San Sebastián, San Carlos (con dos reportes), Los Chiles, La Unión, Monteverde, San Rafael de Heredia, Carrillo y La Cruz, reflejando presencia tanto en el Valle Central como en zonas rurales y fronterizas.

A su vez, los reportes de 2025 incluyeron a Goicoechea, Naranjo, Heredia, Golfito y San Sebastián.

(Archivo de fotografía/observador).

Señales de advertencia

Según expertos del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), los perros suelen dar señales de alerta antes de morder. Por ejemplo:

  • Miedo: Postura baja, orejas hacia atrás, cola metida hacia adentro, pupilas dilatadas, bostezos excesivos, respiración rápida, temblores y gruñidos bajos.
  • Ira o agresión: Postura tensa, orejas erguidas o adelantadas, cola rígida y levantada, mirada fija, gruñidos profundos, labios retraídos y movimientos bruscos.

«Un perro temeroso puede mostrar signos sutiles u obvios de malestar. En muchos casos, si el miedo no se aborda adecuadamente, puede convertirse en una respuesta defensiva agresiva», explican.

Para reducir los ataques, los expertos recomiendan:

  • Velar por el bienestar físico y mental del perro.
  • Proporcionar enriquecimiento ambiental, ejercicio y entrenamiento adecuado.
  • Educar a la familia sobre el lenguaje canino, especialmente a los niños.
  • Supervise siempre las interacciones entre perros y niños pequeños.
  • Crea espacios seguros donde el perro pueda retirarse si se siente incómodo.
  • Evite interacciones abusivas o invasivas con el animal.