El ex candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, propuso como alternativa que la Administración de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) administre el Banco de Costa Rica (BCR).
Esta propuesta es resultado de la idea de la presidenta electa, Laura Fernández, quien promueve la venta de este inmueble estatal con el fin de incluir recursos para el retiro del directorio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
“Sería muy interesante quitar al intermediario porque dicen: queremos vender el Banco de Costa Rica para financiar la deuda que tiene el Estado con el IVM. Bueno, pero lo que veo es que tienen un intermediario, para mí lo más sencillo sería simplemente transferir las acciones del Banco de Costa Rica al fondo del IVM y no necesita ningún intermediario en el programa de radio en Malas Teleañica el lunes.
La implicación del candidato mencionado tiene como objetivo garantizar que el dinero se utilice realmente para los fines previstos por el partido gobernante.
«Si me dicen que lo que quieren es vender el Banco de Costa Rica para financiar a IVM, no nos compliquemos, entreguemos el Banco de Costa Rica a IVM. Caso resuelto», dijo.
Así, dijo que habría una junta que se encargaría de tomar el excedente del banco para transferirlo al citado plan de pensiones.
¿Por la corrupción?
El Plan de Gabinete del presidente electo habla de retomar la propuesta de venta del BCR «para bombear los recursos generados en beneficio de la Administración de Invalidez, Vejez y Muerte».
Fernández habla de «repetición» porque la propuesta fue presentada en el gobierno de Rodrigo Chaves, pero no tuvo ambiente en el legislativo, pese a que circularon varios textos.
Para Fernández, la venta del BCR debe realizarse «antes de que se declare insolvente» o «Caen debido a la crisis, problemas de corrupción y posible mala gestión..
«No quiero que el pueblo de Costa Rica tenga que hacerlo». jubilarse a los 70 años. Y no quiero que ni los empresarios ni los trabajadores aumenten lo que hoy aportan. Por eso me parece que tenemos que tomar decisiones serias», dijo Fernández el pasado lunes, en su primera rueda de prensa como recién elegido.
Julio César Trejos, presidente ejecutivo del BCR, defendió por su parte que la bancaria está lejos de ser insolvente.
Además, enfatizó que se trata de una «institución confiable, rentable y confiable», que opera con normalidad y con un «compromiso confirmado con la estabilidad financiera del país».
“Al cierre de 2025, el Banco Central de Costa Rica obtuvo una utilidad de ¢38.494 millones, resultado de una gestión responsable, eficiente y con enfoque en la sostenibilidad de largo plazo”, dijo el vocero.
El BCR envió el viernes un correo electrónico con este argumento a sus clientes.
La presidenta electa Laura Fernández está interesada en vender BCR para inyectar recursos a IVM. (Ezequiel Becerra/AFP).
pagar la deuda
Ahora Ramos acepta vender el BCR hasta que el Estado reconozca su deuda con el fondo.
El auditor de la CCSS, Olger Sánchez, indicó en carta dirigida a la directora ejecutiva de la comisión, Mónica Taylor, que al 31 de mayo de 2025 la deuda del Estado alcanza los ¢4,4 billones.
Equivale al 8,62% del producto interno bruto (PIB)
“Estos datos reflejan el peso estructural de la deuda pública en los asuntos fiscales y su impacto directo en la sostenibilidad de la seguridad social”, señala el documento AD-AFINPE-0089-202 del 7 de octubre de 2025.
«Bueno, genial, apoyamos la venta del banco costarricense, pero primero el Ministerio de Hacienda debe saber que le debe a Caja, porque mire que complicado que está, hoy el Ministerio de Hacienda no admite que le debe a Caja».
“Entonces, ¿cómo vamos a justificar la venta del Banco de Costa Rica para pagar una deuda que aún no está reconocida?, dijo Ramos.
Vender BCR requiere 38 votos en la legislatura. El partido gobernante tendrá 31 a partir de mayo, cuando asuman nuevos legisladores.

