
La expansión V del informe relativo a la causa 25-001025-0053-PEnumero de queja 053-25-001025por el asesinato del disidente nicaragüense Roberto Samcam, contiene un aspecto delicado en cuanto al manejo de la información. Testigos atribuyen advertencias a la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) para que no entregue información al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por temor a filtraciones.
Uno de los testigos incluidos en el expediente, identificado como «T.1», afirmó que Samcam mantenía una relación directa con un funcionario del DIS llamado «Wilber», a quien le transmitía información sobre las estructuras del régimen nicaragüense.
Según este testimonio, la propia Samcam habría recibido instrucciones claras: «No entreguen la información al OIJ porque según ellos había infiltrados».
La advertencia no aparece como un hecho aislado.
Otro testigo, identificado como «T.3», dijo a los investigadores que después de compartir información sobre amenazas y posibles objetivos, los funcionarios del DIS le dijeron que «No se ofreció a darle la información al OIJ, porque estaban infiltrados y él se estaría poniendo en riesgo»..
Ambas declaraciones coinciden en un punto concreto: la existencia de una advertencia atribuida a inteligencia sobre riesgos internos en el manejo de la información.
El canal con Inteligencia que documentó el OIJ
El expediente no se limita a testimonios.
Al abrir el teléfono de Samcam, el OIJ identificó conversaciones con un contacto guardado como «Wilber DIS». En el análisis, los investigadores dijeron que los ofendidos «Compartí información con el aparente agente del DIS»incluyendo datos sobre personas vinculadas a investigaciones paralelas.
Posteriormente, el OIJ verificó el número de teléfono asociado a ese contacto y determinó que estaba registrado «en nombre del Ministerio de la Presidencia de nuestro país»lo que permite concluir que Samcam mantenía comunicaciones con un número institucional.
Esta información coincide con la estructura jurídica del DIS, que funciona como un organismo de inteligencia adscrito al Ministerio de la Presidencia y es el encargado de asesorar en materia de seguridad nacional.
Roberto Samcam, opositor al régimen de Ortega, asesinado en San José el 19 de junio de 2025. (Foto de archivo/)
La información que Samcam afirmó manejar
El expediente describe a Samcam no solo como una víctima, sino como un actor que produjo y compartió información confidencial.
Según el informe, en los dispositivos de la víctima se encontraron documentos en los que intentaba demostrar la presencia de estructuras de inteligencia nicaragüenses en Costa Rica.
Los investigadores dijeron que Samcam informó al DIS «presuntas operaciones ‘DID’ en nuestra zona»e incluso contribuyó “el nombre de posibles personas en Costa Rica que sirvan de enlace […] por cometer actos criminales contra refugiados».
En otra comunicación, el infractor transmitió información sobre un hombre al que identificó como «Kenny Navarrete», a quien vinculó con operar una red de sicarios desde prisión.
El propio OIJ señala que esta información «Esto puede tener relación con el asesinato del señor Roberto Samcam»en la medida que el infractor mantuvo la existencia de una red que operaba en Costa Rica para rastrear y atacar a opositores.
Contactos previos con el DIS
En el expediente también consta la declaración de otro testigo, el analista político Óscar René Vargas, quien afirmó que Samcam le habló de contactos con la Dirección de Inteligencia.
Según su testimonio, el ofendido le dijo que se encontraba con funcionarios identificados como «‘Director Trejos’ del DIS, y luego con el director ‘Torres'»a quien transmitió un análisis de la situación nicaragüense.
Este elemento refuerza la existencia de un canal de comunicación entre Samcam y estructuras de inteligencia del Estado costarricense, aunque el expediente no detalla el contenido completo de estas interacciones ni su alcance institucional.
Los documentos del OIJ nos permiten confirmar tres elementos sustentados:
- Que Samcam compartió información con un contacto conectado al DIS
- Que este contacto utilizó un número institucional del Ministerio de la Presidencia
- Que al menos dos testigos atribuyen advertencias al DIS para que no denunciara al OIJ por supuestas infiltraciones
Al mismo tiempo, del expediente no se concluye que efectivamente hubo una filtración dentro del OIJ ni que se verificó la advertencia.
Tampoco establece que la información que no fue compartida podría haber evitado el asesinato.
Contexto documentado de persecución
El informe policial sitúa estos elementos dentro de un contexto más amplio.
El OIJ cita al Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que ha documentado que desde 2018 opositores han sido sometidos a «vigilancia, intimidación y persecución constantes»incluso fuera de Nicaragua.
Este marco internacional no prueba por sí solo los hechos investigados en Costa Rica, pero explica por qué los investigadores incluyeron en el expediente las advertencias y comunicaciones que Samcam afirmó haber transmitido a las autoridades nacionales.
El caso Samcam ya abrió reglas sobre redes criminales, estructuras de sicarios y posibles motivaciones políticas.
La documentación incorporada por el OIJ suma ahora otra dimensión: la forma en que se manejó la información sensible dentro del estado y las advertencias que, según testigos, condicionaron su circulación.
El expediente no establece responsabilidades ni conclusiones definitivas en ese momento.
Pero sí afirma, con base en testimonios y pruebas técnicas, que existieron advertencias, contactos y decisiones sobre el manejo de información que son parte del contexto en el que se produjo el asesinato.

